La línea L1 del metro de Barcelona, una de las más utilizadas de la ciudad, sigue experimentando problemas de saturación y lentitud pese a la incorporación de un tren extra en hora punta. A partir de este martes, la frecuencia de paso de los trenes se ha reducido en 5 segundos, pasando de 3 minutos y 5 segundos a 3 minutos entre tren y tren.

Problemas de saturación en la L1

La L1, también conocida como la línea roja, es la más transitada del metro de Barcelona, con 126,3 millones de usuarios en el último año. Desde enero, muchos usuarios de las líneas R3 y R4 de Rodalies se han pasado al bus interurbano y luego utilizan el metro para desplazarse dentro de la ciudad, lo que ha aumentado la presión sobre la L1. Estaciones como Fabra y Puig registran grandes aglomeraciones en hora punta.

La incorporación de un tren extra ha logrado reducir el tiempo de espera en el andén en 5 segundos durante las horas punta, de 7 a 9:30 de la mañana. Sin embargo, la frecuencia de paso actual de 3 minutos entre tren y tren no mejora respecto a la registrada en 2022, cuando el número de usuarios era significativamente inferior.

Comparación con años anteriores

En 2022, la frecuencia de paso de los trenes de la L1 era de 2,52 minutos, diez segundos inferior a los 3,05 minutos que se registraron hasta esta semana. El gran cambio a peor se produjo en 2024, cuando la línea redujo la circulación de convoyes en hora punta de 36 a 34, justo cuando la línea registró un aumento histórico de usuarios, pasando de a .