Un estudio reciente de la Universidad de Murdoch ha revelado que los asesinos en serie tienden a elegir víctimas con rasgos faciales similares. Esta investigación, publicada en The Police Journal, propone una herramienta para detectar estos patrones y vincular casos sin resolver. Los expertos analizaron 21 puntos faciales en cada víctima para identificar similitudes.

¿Cómo eligen a sus víctimas los asesinos en serie?

Los asesinos en serie a menudo seleccionan a sus víctimas basándose en criterios como edad, sexo o apariencia. Estos criterios se repiten en varios ataques del mismo agresor. En algunos casos, el parecido se dirige hacia una persona concreta del pasado, como un progenitor. Esto se traduce en elecciones repetidas con características físicas similares.

El caso de Ted Bundy: un ejemplo de patrón repetido

El caso de Theodore Robert Bundy es un ejemplo de este comportamiento. Sus víctimas compartían un tipo de peinado y rasgos que se repetían una y otra vez. Este patrón no solo describe lo que ocurrió, sino que también permite anticipar qué tipo de persona podría ser objetivo en futuros ataques.

La importancia de la similitud facial en la investigación

La técnica propuesta se llama Vínculo de Similitud Facial y se basa en medir partes concretas del rostro en lugar de mirar fotos de forma general. El equipo identificó 21 puntos en cada cara y midió la distancia entre ellos para construir proporciones. Este sistema evita errores provocados por fotos tomadas desde distintos ángulos o con tamaños diferentes.