La reunión de última hora

Donald Trump recibe este miércoles en la Casa Blanca al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en un encuentro que llega cargado de amenazas. El presidente estadounidense está molesto por lo que considera falta de apoyo de sus aliados europeos durante la crisis con Irán, especialmente en su exigencia de intervenir para mantener abierto el estrecho de Ormuz, una ruta vital para el comercio energético mundial.

La tensión escaló en días recientes cuando Irán cerró ese paso estratégico, elevando los precios del gas y la presión regional. Trump llegó a amenazar con atacar infraestructuras iraníes, asegurando que "toda una civilización morirá esta noche". Sin embargo, horas después, Estados Unidos e Irán pactaron un alto el fuego de dos semanas que incluye la reapertura del estrecho, aunque los detalles siguen sin estar claros.

El ultimátum a la OTAN

Antes de la reunión, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, endureció el tono con una frase directa del presidente: "fueron puestos a prueba y fracasaron". Luego añadió que es "bastante triste que la OTAN le haya dado la espalda al pueblo estadounidense durante las últimas seis semanas, cuando es el pueblo estadounidense quien ha estado financiando su defensa".