La declaración en el Tribunal Supremo
Ignacio Zaldívar, quien actuaba como subdirector de gestión administrativa de Adif, ha declarado este martes en el Tribunal Supremo que la expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, le comunicó en dos ocasiones que el exministro José Luis Ábalos se quejaba del trato que recibía su expareja Jésica Rodríguez en las empresas públicas Ineco y Tragsatec.

Según el testimonio de Zaldívar, Pardo de Vera le dijo: "El señor ministro le dice que están molestando a Jésica. Entérate a ver qué pasa". Esta comunicación, que Zaldívar ha reiterado ante la corte tras haberla proporcionado meses antes ante la Audiencia Nacional, sugiere presiones directas del exministro sobre la gestión de la contratación de Rodríguez.
Cómo actuó Zaldívar ante las presiones

Zaldívar ha explicado que cuando recibió la primera queja, consultó con Ineco y le informaron que simplemente estaban contactando a Rodríguez para entregarle unos cheques de comida. Cuando Rodríguez trabajó posteriormente en Tragsatec en 2021, realizó una consulta similar pero no obtuvo reportes sobre inconvenientes, por lo que decidió dejar el asunto "correr".
Durante su declaración, Zaldívar ha descrito sus impresiones sobre Rodríguez tras una llamada telefónica en la que le pidió su currículum. Ha caracterizado a la expareja de Ábalos con términos como "altivez y soberbia", considerando que era "especial" por tener "contactos con el ministro". Sin embargo, ha negado haber proporcionado trato de favor o haber recibido indicaciones explícitas para hacerlo.
Las contradicciones en los testimonios
El relato de Zaldívar ha entrado en contradicción con el de María Dolores Tapia, jefa de proyecto de Rodríguez en Ineco. Tapia ha señalado que fue el propio Zaldívar, en su rol en Adif, quien asignaba el trabajo a Rodríguez, describiéndolo como "tareas administrativas" para Joseba García, hermano del asesor Koldo García. Según Tapia, Adif era responsable de controlar el trabajo de Rodríguez, aunque ella recibía fichas del trabajo realizado sin verificar su veracidad ni conocer desde dónde trabajaba de forma telemática.
Esta divergencia entre los testimonios pone en cuestión la versión de Zaldívar sobre su rol pasivo en la contratación de Rodríguez y sugiere que tuvo un papel más activo en la asignación de tareas.
El contexto del juicio
El proceso se desarrolla contra Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, investigándose presuntamente el "enchufismo" en la contratación de Rodríguez en empresas públicas. Isabel Pardo de Vera también está siendo investigada en la Audiencia Nacional por estas contrataciones.
La sesión vespertina del segundo día de juicio ha puesto de relieve cómo funcionaba presuntamente el sistema de enchufismo: desde la comunicación de quejas del exministro a través de la presidenta de Adif, hasta la asignación de trabajo a personas sin aparente cualificación para el puesto. Los testimonios contradictorios entre los altos cargos de las empresas públicas sugieren que hubo un esfuerzo coordinado para facilitar la contratación de Rodríguez mientras se intentaba ocultar el origen de las presiones.
Qué viene después
El juicio continúa con la declaración de más testigos en los próximos días. Las contradicciones entre los testimonios de Zaldívar y Tapia serán clave para que el tribunal determine si hubo realmente enchufismo y presiones políticas en la contratación de Rodríguez, o si se trató de procedimientos normales dentro de las empresas públicas.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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