Vox presenta listas para las elecciones andaluzas 2026 y excluye a todas sus diputadas
Vox ha anunciado sus listas definitivas para las elecciones autonómicas del 17 de mayo de 2026 en Andalucía, manteniendo a todos sus diputados hombres y dejando fuera a todas sus diputadas, algunas de ellas relegadas a puestos poco competitivos. La decisión se tomó en la reunión del Comité Ejecutivo Nacional y se ha comunicado a nivel nacional.
La lista completa incluye a Manuel Gavira como candidato a la Presidencia en Cádiz, mientras que el único diputado hombre excluido es Alejandro Hernández, exportavoz del Parlamento andaluz durante la primera legislatura de Moreno. La medida contraviene la normativa de listas cremallera que obliga a alternar género en la candidatura.
Perfil de los candidatos seleccionados y renovación del grupo parlamentario
Vox ha repetido como números uno a la mayoría de sus diputados hombres, garantizando la continuidad de la bancada que obtuvo 14 escaños en 2022. Los nombres que encabezan cada lista provincial son los siguientes:
Cádiz: Manuel Gavira Florentino (candidato a la Presidencia), Noelia María Campos Rodríguez, Salvador Pineda Rojas, Carmen Infantes Hernández.
Sevilla: Javier Cortés Lucena, Cristina Peláez Izquierdo, Juan Antonio Aguado, Ana Ruiz Vázquez.
Málaga: Antonio Sevilla Rodríguez, Rocío Marín Ortega, Antonio Ureña Almagro, Yolanda Gómez Marín, Jesús Ruiz Ballesteros, Purificación Fernández Moreno.
Granada: Beatriz Sánchez Agustino (cabeza de cartel), Ricardo López Olea, Cristina Alejandra Jiménez Jiménez, Eduardo José Vílchez Fernández.
Córdoba: Paula Badanelli Berriozábal (cabeza de cartel), Juan José Coca López, María Paz López González, Javier Bazán Benítez.
Almería: Rodrigo Javier Alonso Fernández, Clotilde Salvador Sánchez, Juan José Bosquet Arias, María Esther Tejada Pomares, Jaime Hernández Arroyo, Beatriz Sánchez Rodríguez.
Jaén: Benito Morillo Alejo, Alba María Sánchez Pozas, Fernando Navas Ruiz, María del Pilar Sánchez Pérez.
Huelva: Rafael Segovia Brome.
Los dos únicos rostros femeninos que aparecen como cabezas de cartel son Beatriz Sánchez en Granada y Paula Badenelli en Córdoba, ambas con experiencia local pero ubicadas en puestos que, según los sondeos, ofrecen escasas posibilidades de obtener escaño.
«Nuestro proyecto sigue siendo el mismo: defensa de la identidad y la soberanía», afirmó Manuel Gavira en la presentación de la lista en Cádiz, subrayando la continuidad sin sorpresas.
La ley de listas cremallera y la postura de Vox sobre la igualdad de género
La normativa electoral vigente obliga a los partidos a presentar listas cremallera, alternando hombre‑mujer, con el objetivo de garantizar la paridad en los parlamentos autonómicos. La regla se aplica a todas las provincias y establece que, para cada posición ocupada por un hombre, la siguiente debe ser ocupada por una mujer.
Vox, sin embargo, ha mantenido una postura contraria a las políticas de igualdad desde su fundación. Durante la primera legislatura del Gobierno de Moreno, el partido exigió la derogación de la Ley de Igualdad entre Hombres y Mujeres, una condición que el PP rechazó firmemente, manteniéndose firme en la defensa del marco legal.
Esta resistencia se refleja en la composición de las listas de 2026, donde la única mujer que figura en posición de salida es Beatriz Sánchez, mientras que el resto de las candidaturas masculinas ocupan los lugares estratégicos. La estrategia de Vox parece priorizar la lealtad interna sobre el cumplimiento de la normativa de paridad.
Resultados de Vox en las elecciones andaluzas de 2022 y proyecciones para 2026
En 2022, Vox obtuvo 14 escaños con 13,46 % del voto total, lo que se tradujo en la siguiente distribución provincial:
Sevilla: 2 escaños
Huelva: 1 escaño
Cádiz: 2 escaños
Málaga: 2 escaños
Córdoba: 1 escaño
Granada: 2 escaños
Jaén: 2 escaños
Almería: 3 escaños
Las encuestas actuales sitúan a Vox en torno al 15‑16 % del electorado andaluz, lo que, de mantenerse, le permitiría superar los 55 escaños necesarios para gobernar en solitario y, por tanto, amenazar la mayoría absoluta del PP, que en la legislatura anterior alcanzó los 58 diputados.
Analistas internos de la formación señalan que el crecimiento se debe a la consolidación de su base en provincias como Almería y Granada, donde la retórica anti‑inmigración y la defensa de la unidad de España siguen resonando entre los votantes.
Impacto político de la renovación de listas en la estrategia de Vox y la estabilidad del gobierno autonómico
La exclusión de todas las diputadas y la relegación de varias mujeres a puestos poco competitivos envía un mensaje claro sobre la dirección ideológica del partido. Esta decisión podría dificultar la cooperación con el PP, que ha mostrado resistencia a cualquier intento de socavar la Ley de Igualdad.
En el contexto nacional, el PP ha propuesto recientemente multas de hasta 150.000 euros para homenajes a etarras, una medida que refleja su línea dura en temas de seguridad y cohesión social. La postura de Vox, alineada con esa línea, podría reforzar su vínculo con el PP, pero también genera tensiones con sectores que exigen mayor igualdad de género.
Además, la reciente reunión entre PP y Vox en Aragón para desbloquear la investidura de Jorge Azcón muestra que, pese a diferencias, ambas formaciones siguen negociando acuerdos estratégicos. En Andalucía, la renovación de listas podría traducirse en una mayor presión sobre el gobierno de Juan Manuel Moreno, especialmente en la negociación de los presupuestos autonómicos, donde la presencia de Vox ha sido determinante en los últimos tres años.
«Nuestro objetivo es seguir siendo una fuerza de gobierno responsable», declaró Alejandro Hernández antes de su exclusión, subrayando la intención de Vox de mantener su influencia pese a la falta de representación femenina.
El escenario electoral de 2026 se perfila como una prueba decisiva para la estrategia de Vox: la capacidad de convertir su discurso anti‑igualdad en votos suficientes para desafiar la hegemonía del PP, o bien, ver cómo la exclusión de las mujeres erosionará su credibilidad ante una ciudadanía cada vez más exigente en materia de representación.