Hiperhidrosis: aumento de consultas y testimonios de pacientes en Barcelona

En los últimos meses la clínica del Dr. Rafael Serena ha visto un notable incremento de citas por hiperhidrosis, concentrado en la temporada de primavera. Llorenç Ballester, estudiante de Derecho de 20 años, y Irene Sarró, de 28, son dos de los casos más visibles. Ambos acudieron al centro tras años de sudoración constante que les dificultaba la vida académica y profesional.

Cómo afecta la hiperhidrosis y opciones de tratamiento disponibles

La condición se manifiesta con sudoración abundante sin esfuerzo, sobre todo en axilas, palmas, plantas y cara. En el caso de Llorenç, el sudor aparecía desde los 15 años, empapando la camiseta a primera hora de la mañana. Irene describe pies constantemente húmedos que le provocaban mal olor y limitaban el uso de sandalias.

El impacto es cotidiano: exámenes mojados, dificultades para tocar instrumentos, necesidad de cambiar calzado con frecuencia y limitaciones en trabajos que impliquen contacto físico. La hiperhidrosis también afecta la autoestima; muchos pacientes evitan ropa clara o colores que destiñen.

Los tratamientos habituales empiezan por antitranspirantes de alta resistencia, diseñados para ofrecer hasta cinco días de protección. Cuando estos resultan insuficientes, la clínica recurre a la toxina botulínica mediante microinyecciones en las áreas afectadas. Llorenç afirma que «me pinchan como puntitos en las axilas y el sudor ha disminuido notablemente». Irene, que se sometió al mismo procedimiento hace cinco años, comenta que «estoy muy contenta, aunque pienso repetirlo cuando sea necesario».