Sincronización del reloj biológico fetal en el útero: hallazgos del estudio
Investigadores de la Universidad de Washington en St. Louis publicaron en Journal of Biological Rhythms que el ritmo circadiano del feto se alinea con el de la madre antes del parto. El trabajo, realizado en ratones, siguió la proteína PER2 desde la fase embrionaria hasta la última semana de gestación, equivalente al tercer trimestre humano. Los datos revelan un aumento progresivo de la señal de PER2 y la estabilización de sus picos nocturnos a medida que avanza el embarazo.
Cómo la madre sincroniza el ritmo circadiano del feto
El equipo demostró que los glucocorticoides maternos atraviesan la placenta y actúan como cronómetros hormonales para el feto. Inyecciones diarias de corticosterona durante la gestación desplazaron los ritmos fetales, mientras que bloquear la señalización de glucocorticoides redujo la sincronía entre madre, placenta y cría. Estas manipulaciones confirmaron que la señal hormonal materna es la principal responsable de marcar el tiempo fetal antes de que el bebé pueda percibir la luz.
Posibles repercusiones para la salud materno‑fetal
Los resultados sugieren que alteraciones del ritmo circadiano en el embarazo podrían afectar el desarrollo del sueño y los ritmos diarios del bebé, con posibles consecuencias a largo plazo. "Un desajuste temprano del reloj biológico puede predisponer a trastornos metabólicos y de salud mental", advierten los autores. La investigación abre la puerta a intervenciones hormonales que busquen restablecer la sincronía materno‑fetal. Como señala Mariana Aróstegui en su artículo sobre desincronización, cenar tarde el reloj interno y podría empeorar estos efectos (). Asimismo, la exposición a luz artificial nocturna, cada vez más frecuente, podría interferir con los glucocorticoides maternos y, por ende, con la programación circadiana fetal.





