¿Hay que declarar la venta de un coche en Wallapop? (IRPF y DAC7)
Desde el 1 de enero de 2024 las plataformas digitales que facilitan la compraventa entre particulares, como Wallapop, están obligadas a reportar a la Agencia Tributaria a los usuarios que superen 30 ventas al año y 2.000 € de ingresos. Esa obligación proviene de la Directiva europea DAC7, cuyo objetivo es mejorar la transparencia fiscal.
Para el vendedor particular la obligación de declarar no depende de que la plataforma envíe los datos, sino de si la operación genera una ganancia patrimonial. Si el coche se vende por menos de lo que costó, no se paga impuesto, pero la operación debe aparecer en la casilla de ganancias y pérdidas del IRPF.
Detalles clave: cuándo y cómo declarar la operación
Umbrales de la DAC7
La normativa exige comunicar a Hacienda a los usuarios que, en un año natural, realicen más de 30 transacciones y acumulen ingresos superiores a 2.000 €. Si el vendedor supera ambos criterios, Wallapop enviará automáticamente sus datos a la Agencia Tributaria. Si no los supera, la plataforma no informa, pero el contribuyente sigue obligado a declarar según la normativa del IRPF.
En la declaración de la renta, la venta de un coche se incluye en el apartado de Ganancias y pérdidas patrimoniales. Se debe indicar:
Precio de compra original.
Fecha de adquisición.
Precio de venta.
Fecha de la transmisión.
Si el precio de venta supera al de compra, la diferencia constituye una ganancia que se sumará a la base del IRPF y será gravada según el tramo correspondiente. Si, por el contrario, el precio es inferior, la pérdida también debe declararse; aunque no genera tributación, reduce la base imponible de futuras ganancias patrimoniales.
Obligación de conservar justificantes
La Agencia Tributaria puede requerir la documentación que acredite el precio real de la operación. Es recomendable guardar el contrato de compraventa, los recibos o transferencias y la captura del anuncio donde figure el precio. Declarar un importe artificialmente bajo puede desencadenar una regularización y sanciones.
Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP)
El ITP no lo paga el vendedor, sino el comprador. El importe se calcula sobre el valor real del vehículo según las tablas oficiales de cada comunidad autónoma. Por tanto, la obligación fiscal del vendedor se limita al IRPF; el comprador deberá liquidar el ITP en la oficina de Hacienda de su residencia.
Qué ocurre si no se declara o se declara un precio artificial
Sanciones y regularizaciones
Si la Agencia Tributaria detecta que una venta no ha sido incluida en la declaración o que el precio declarado no corresponde al valor de mercado, puede iniciar un procedimiento de inspección. Las posibles consecuencias son:
Requerimiento de ingreso de la diferencia tributaria más intereses de demora.
Multa del 5 % al 150 % de la cuota omitida, según la gravedad y la reincidencia.
En casos de fraude evidente, sanciones penales.
Necesidad de regularizar la situación
Ante una omisión, el contribuyente puede presentar una declaración complementaria antes de que la inspección se haga efectiva. La regularización voluntaria suele reducir la multa y evita mayores complicaciones.
Impacto práctico para el contribuyente
Para la mayoría de los particulares que venden un coche de forma puntual, la clave está en determinar si la operación genera ganancia. En caso afirmativo, basta con incluirla en la declaración de la renta que comienza el 8 de abril y se prolonga hasta el 30 de junio de 2025 (Declaración de la Renta 2025 arranca el 8 de abril y se prolonga hasta el 30 de junio).
Cierre
La obligación de declarar la venta de un coche en Wallapop depende de la ganancia patrimonial y de los umbrales de la DAC7. Conservar la documentación y declarar el precio real evita sanciones y garantiza una gestión fiscal sin sobresaltos. Además, conocer que el ITP recae en el comprador permite al vendedor centrarse en cumplir únicamente con su deber en el IRPF, manteniendo la transacción clara y segura para ambas partes.
"Declarar con la información correcta es la mejor defensa contra inspecciones inesperadas", asegura un portavoz de la Agencia Tributaria.