¿Se puede anular un testamento si el testador padecía demencia?
Laura Lobo, abogada experta en herencias, aclara que el simple diagnóstico de demencia no anula un testamento. El notario es quien evalúa la capacidad mental en el momento de la firma y, si la considera suficiente, el documento tiene plena validez.
«El diagnóstico por sí solo no impide otorgar testamento», afirma la experta.
Cómo y por qué se puede impugnar un testamento bajo demencia
Para impugnar, el interesado debe probar que el testador carecía de capacidad mental al firmar, no solo que padecía la enfermedad. La carga recae en quien alega la incapacidad: se requieren informes médicos, testimonios y, en algunos casos, peritajes.
El notario no es juez, pero su informe inicial pesa en la decisión judicial. Si el notario firmó el testamento tras considerar al testador apto, la parte que impugna debe contradecir esa valoración con pruebas sólidas.
«No basta con presentar el diagnóstico; hay que demostrar la falta de facultades en la fecha exacta», explica Lobo.
Qué ocurre si se impugna el testamento
Si el tribunal acepta la impugnación, declara nulo el testamento y la herencia se reparte según la legislación vigente, es decir, por la sucesión intestada o por testamentos anteriores válidos. Los herederos deberán entonces presentar sus derechos ante el juzgado.





