La NOAA ha publicado su revisión de abril 2026 indicando que existe un 60 % de probabilidad de que se active El Niño entre mayo y julio de 2026. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) complementa la información señalando que la posibilidad de que el fenómeno alcance la categoría de Superniño —anomalías superiores a 2 °C en la zona Niño 3.4— se sitúa entre 20 % y 25 % para el otoño de 2026. Ambas agencias coinciden en que, de confirmarse, el evento podría modificar los patrones climáticos habituales de la península.
Probable aparición de El Niño 2026 y riesgo de Superniño en España
La NOAA estima un 60 % de probabilidad de que El Niño se desarrolle entre mayo y julio de 2026, basándose en la persistencia de anomalías en los vientos del oeste del Pacífico. La AEMET, por su parte, sitúa entre 20 % y 25 % la posibilidad de que esas anomalías superen los 2 °C y den lugar a un Superniño durante el otoño. Estos porcentajes provienen de modelos climáticos que integran datos de temperatura superficial del mar y patrones de presión atmosférica.
Cómo se forma El Niño y por qué puede convertirse en Superniño
El fenómeno forma parte de la Oscilación del Sur (ENSO). En condiciones normales, los vientos alisios soplan de este a oeste, arrastrando aguas cálidas del Pacífico oriental hacia el oeste y permitiendo que aguas frías afloren frente a la costa de Perú y Chile. Cuando esos vientos se debilitan o se detienen, la capa superficial cálida se estanca, elevando la temperatura del mar en la zona Niño 3.4. Si la anomalía supera los , el evento se clasifica como Superniño, un caso raro que intensifica la retroalimentación entre océano y atmósfera.





