Densificación urbana reduce la huella de carbono pero empeora la calidad del aire

El Govern de Cataluña, bajo la dirección del presidente Salvador Illa, ha presentado esta semana un plan para impulsar la densificación vertical en Barcelona y otras ciudades de la región. La iniciativa propone construir 150.000 nuevas viviendas en suelo ya urbanizado antes de 2030, evitando la expansión sobre terrenos agrícolas o naturales.

Vista de edificios de gran altura en Barcelona, ejemplo de densificación vertical
Vista de edificios de gran altura en Barcelona, ejemplo de densificación vertical

Los cálculos del Departamento de Territorio indican que concentrar la población reduce los desplazamientos en coche y, en teoría, disminuye las emisiones de CO₂ en un 40 % respecto a la expansión horizontal. Menos kilómetros recorridos implican menos consumo de combustible y menos partículas contaminantes en el aire. Además, la mayor densidad permite ofrecer servicios de transporte público más frecuentes y económicos, favoreciendo la movilidad sostenible.