Policonsumo de drogas en aumento: la nueva estrategia de supervivencia
Autoridades sanitarias de Argentina y de varios países europeos anunciaron este lunes que el policonsumo de drogas, particularmente de anestesiantes, ha crecido de forma sostenida en los últimos dos años. El fenómeno afecta tanto a jóvenes que buscan aliviar la presión social como a adultos mayores que combinan medicamentos recetados con sustancias ilícitas para manejar dolor y ansiedad. Más del 80 % de la población de 57‑85 años consume al menos un fármaco diario, y la combinación con opioides y benzodiacepinas se ha vuelto frecuente.
Cómo y por qué se produce el policonsumo
El estrés crónico y la ansiedad cronificada son los motores principales del policonsumo. Estudios de polimedicación en la población envejecida muestran que la toma de varios fármacos aumenta la vulnerabilidad a interacciones peligrosas. En paralelo, el consumo de estimulantes entre jóvenes se ha desplazado de la fiesta a la búsqueda de efectos sedantes: "El alivio rápido del malestar se ha convertido en una necesidad de supervivencia", comentó un médico de la salud pública.
Análisis de aguas residuales urbanas realizadas en Buenos Aires, Madrid y Nueva York revelaron la presencia simultánea de opioides, benzodiacepinas y estimulantes en concentraciones crecientes. Estas pruebas, consideradas el retrato más fiel del consumo real, confirman que la combinación de sustancias no es aislada sino estructurada, respondiendo a la presión psicológica y al envejecimiento de la población.





