Investigadores de la Universidad del Estado de Río de Janeiro publicaron el 17 de abril de 2026 un estudio que analizó el hábito de añadir sal a la comida en la mesa entre 8.336 brasileños de 60 años o más. La muestra provino de encuestas realizadas en 2016 y 2017.
Los resultados indican que 12,7 % de los hombres y 9,4 % de las mujeres mayores de 60 años añaden sal a sus platos ya servidos. Esta diferencia, aunque modesta, se mantiene tras ajustar por edad, nivel educativo y condición de salud.
Sal en la mesa y género
El hábito es más frecuente entre los varones, lo que sugiere que los factores que impulsan su uso difieren de los que influyen en las mujeres. "Entre los hombres, pocas variables se asociaron con el hábito de añadir sal", explicó la doctora Flávia Brito. Los autores señalan que el gesto, aparentemente automático, encierra motivaciones distintas según el sexo.
Factores de sal añadido
En los hombres, vivir solo aumenta la probabilidad de usar el salero en un 62 %. Por otro lado, seguir una dieta antihipertensiva reduce esa probabilidad a menos de la mitad, según los análisis multivariados.
Para las mujeres, no seguir una dieta antihipertensiva eleva la probabilidad en un 68 %. Residir en áreas urbanas o consumir alimentos ultraprocesados duplica la tendencia, mientras que incluir fruta disminuye el hábito en y verduras en .







