Sergio Ríos y el caso Kitchen: testimonio clave

Luis Bárcenas y su esposa Rosalía Iglesias declararon ante la Audiencia Nacional que Sergio Ríos, contratado como conductor personal a principios de 2013, se convirtió en su "chico para todo" y "hombre de confianza total". "Hablábamos ante él como si fuera una persona más de la familia", afirmó Rosalía, subrayando el acceso que tenía a documentos y a la intimidad del extesorero. Además, describieron cómo Ríos trasladaba material desde la sede del PP en Génova y entregó dinero a un interno para destruir una supuesta grabación de Mariano Rajoy.

Detalles de la trama de espionaje y la acusación

La Fiscalía Anticorrupción sostiene que el comisario José Manuel Villarejo reclutó a Ríos para obtener información confidencial de Bárcenas, pagándole más de 53.000 € procedentes de fondos reservados. El sumario indica que Ríos entregó varios dispositivos electrónicos a Villarejo y al comisario Enrique García Castaño, quienes los copiaron para extraer datos vinculados al caso Gürtel. La acusación pide que Ríos sea condenado a casi 12 años y medio de prisión, una pena que refleja la gravedad de la infiltración y el uso de recursos estatales para espiar a un dirigente del PP.

La defensa de Ríos intentó cuestionar la versión de Bárcenas, pero la pareja no respondió a los interrogantes de la acusación. La Fiscalía también señala que el pago a Ríos se realizó en efectivo, a través de la Seguridad Social y con fondos reservados, para evitar que el conductor perdiera el subsidio de desempleo.