Descubrimiento del pecio Delta I en la bahía de Cádiz
El pecio Delta I fue extraído del fondo marino durante la construcción de la nueva terminal de contenedores del puerto gaditano. La operación, liderada por la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz y ejecutada por el Centro de Arqueología Subacuática (CAS), concluyó a finales de marzo.
Esta es la primera vez en España que un barco histórico se traslada del agua a tierra para su análisis detallado. El traslado se realizó en condiciones controladas para evitar el deterioro de la madera, que había permanecido sumergida durante más de tres siglos.
Análisis detallado del barco y su método constructivo
Durante 10,5 meses, el equipo del CAS desmontó y estudió cerca de 400 piezas de madera, identificando cuatro niveles constructivos distintos. El proceso permitió observar directamente cómo se conectaban las piezas, algo imposible bajo el agua.
El estudio reveló que la embarcación presentaba un diseño atlántico, con maderas gruesas y una estructura robusta pensada para largas travesías oceánicas y grandes cargas. Estas características la diferencian de los barcos típicos del Mediterráneo de la época.
"La deconstrucción del barco es lo que nos permite entender cómo se construyó", explica la investigadora del CAS, . La lógica interna del ensamblaje quedó clara: la quilla como columna vertebral, seguida de cuadernas principales, estructura transversal y revestimiento del casco.





