Londres retira superdeportivos mal aparcados

Las autoridades de la capital han iniciado la retirada sistemática de Rolls‑Royce, Lamborghini y otros superdeportivos que infringen la normativa de aparcamiento. La operación, que comenzó a principios de junio, se lleva a cabo en zonas donde la presencia de estos vehículos bloquea el tráfico y afecta a peatones.

El objetivo es evitar que la multa de £160 resulte una sanción simbólica para propietarios de coches cuyo valor supera el medio millón de euros. "Las multas actuales no disuaden a los dueños de estos vehículos", declaró un portavoz de Transport for London.

Procedimientos y motivos detrás de la retirada

Para mover los automóviles de alta gama se ha contratado a empresas especializadas que disponen de plataformas hidráulicas y sistemas de elevación diseñados para no dañar carrocerías bajas ni suspensiones delicadas. Estas unidades sustituyen a las grúas convencionales y garantizan que el traslado sea seguro y rápido.

La medida responde a la proliferación de superdeportivos que, según datos municipales, provienen mayoritariamente de Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí. Los propietarios suelen estacionar durante semanas en hoteles de lujo, sin temor a sanciones, lo que genera molestias a residentes y turistas.