Regreso a la Asamblea

Isabel Díaz Ayuso aterrizó en Madrid el pasado lunes después de tres días de visita oficial a México. Apenas unas horas después de su llegada, tomó la tribuna de la Asamblea de la Comunidad de Madrid y pronunció un discurso que, aunque breve, aludió a "peligros y amenazas" sin especificar su naturaleza. La presidenta aseguró que el Gobierno central la había dejado "abandonada y desprotegida" durante su ausencia, y que la situación internacional requería una respuesta firme desde la capital regional.

Su intervención coincidió con la publicación de una nota de prensa que anunciaba la finalización de su agenda mexicana, que incluía reuniones con empresarios y representantes de la comunidad española en México. La ausencia de detalles sobre los objetivos de la visita alimentó la especulación en los medios y entre los partidos.

Mensajes y polémica

Durante su estancia, Ayuso calificó a México de "narco‑estado" y cuestionó la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum, sugiriendo que había "cosas enterradas en el subsuelo de la capital" que merecían ser esclarecidas. Estas afirmaciones, sin pruebas ni referencias, fueron repetidas en su discurso madrileño, donde añadió que España estaba expuesta a "regímenes totalitarios" que amenazaban la libertad de sus ciudadanos.

La presidenta también omitió mencionar la histórica acogida que México brindó a cientos de refugiados españoles al final de la Guerra Civil, un hecho que suele citarse en los discursos de reconciliación bilateral. La ausencia de esa referencia generó críticas de varios sectores que consideraron su discurso una "negación de la historia compartida".