Bad Bunny invierte en los Cangrejeros de Santurce: la compra de una franquicia histórica
Bad Bunny se convirtió en copropietario de los Cangrejeros de Santurce en 2021, adquiriendo una participación junto a su manager Noah Assad y al empresario Jonathan Miranda. La franquicia, valorada en más de 2 millones de dólares, vuelve a la BSN después de varios años fuera del circuito.

La operación se estructuró como una sociedad limitada en la que cada socio aportó capital y gestión estratégica. El objetivo declarado fue impulsar el deporte, la cultura y ofrecer oportunidades a la juventud puertorriqueña. "Queremos que el baloncesto sea una vía de oportunidad para la juventud puertorriqueña".
Detalles de la adquisición y objetivos del proyecto
El acuerdo de copropiedad repartió el 33 % del capital a cada uno de los tres socios, garantizando decisiones conjuntas en la dirección del club. La inversión se realizó mediante aportes de capital y la cesión de derechos de imagen, aprovechando la notoriedad internacional del artista.

Los Cangrejeros cuentan con ocho campeonatos en su palmarés y regresan a la liga con la ambición de retomar la posición de potencia del baloncesto puertorriqueño. La directiva del equipo ha anunciado planes de crear academias deportivas y programas de mentoría para niños y adolescentes en Santurce.
Perspectivas futuras para los Cangrejeros y el impacto en Puerto Rico
Se espera que la presencia de Bad Bunny eleve la visibilidad internacional del club, atrayendo patrocinadores y posibles inversiones adicionales. La combinación de música y deporte abre la puerta a eventos cruzados que podrían generar ingresos y reforzar la identidad cultural de la isla.
A medio plazo, los socios planean lanzar una serie de iniciativas sociales, como becas deportivas y talleres de arte, para conectar a los jóvenes con oportunidades fuera del ámbito deportivo. El proyecto se perfila como un modelo de desarrollo comunitario que podría replicarse en otras franquicias del BSN.
En conclusión, la compra de los Cangrejeros no solo refuerza el legado del baloncesto puertorriqueño, sino que también consolida a Bad Bunny como un promotor activo de la identidad y el futuro de Puerto Rico.
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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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