La República Democrática del Congo (RDC) notificó el 17.º brote de ébola el 24 de abril en la ciudad de Bunia, provincia de Ituri. Hasta ahora se registran cerca de 750 casos sospechosos y 177 muertes confirmadas.
Los hospitales de la zona están saturados y no disponen de salas de aislamiento, lo que impide aislar a los pacientes y controlar la transmisión.
Ebola Congo
El brote se detectó cuando una mujer falleció tras asistir a un funeral en la localidad de Mongbwalu, donde los asistentes tocaron el cadáver. Desde entonces, los centros sanitarios de Ituri y de los alrededores reportan una avalancha de pacientes con síntomas compatibles con el virus, sin capacidad para gestionarlos.
propagación Ebola
El virus se transmite por contacto directo con fluidos corporales o materiales contaminados. En los hospitales de Bunia, la falta de aislamiento obliga a mezclar casos sospechosos con pacientes que no presentan la enfermedad, aumentando la exposición del personal sanitario. Además, el conflicto armado que persiste en la región dificulta el acceso de equipos de salud y la implementación de medidas de control; los grupos armados, como las Allied Democratic Forces, siguen operando cerca de los focos de infección.
Las costumbres funerarias locales, que incluyen el lavado y el abrazo del cuerpo, favorecen la propagación. A esto se suma la ausencia de una vacuna o tratamiento aprobado para la cepa circulante, lo que deja a la población sin defensa médica efectiva.





