Diagnóstico de Santiago Niño Becerra: la economía catalana está muy desequilibrada

En el programa Tot es mou de 3cat, el economista y profesor Santiago Niño Becerra declaró que "la economía catalana está muy desequilibrada". Señaló que la distribución del producto interno bruto (PIB) está concentrada en unas pocas áreas, lo que genera disparidades de ingresos y oportunidades.

El propio Niño Becerra explicó que, aunque el PIB total de la comunidad es elevado, la productividad de sectores como el turismo es baja y se traduce en salarios reducidos fuera de la zona metropolitana.

Datos que evidencian el desequilibrio económico en Cataluña

Según la Fundación laCaixa, 59 % del PIB catalán se concentra en el Barcelonès, Vallès Occidental y Baix Llobregat. En estas tres comarcas se genera la mayor parte de la actividad industrial, comercial y de servicios.

La renta media de la región asciende a 20 789 €. En la zona metropolitana de Barcelona supera los 25 500 €, mientras que en Lleida y el interior de Tarragona cae bajo los 17 500 €. En muchas comarcas de Girona la media se sitúa entre 19 000 y 25 000 €.

Este desequilibrio también se refleja en el empleo: los puestos vinculados al turismo, aunque numerosos, aportan menos valor añadido y, por tanto, salarios más bajos.

Contexto breve de la desigualdad regional

El Índice Gini de Cataluña alcanzó el 29,1 % en 2025, ligeramente superior al del año anterior. Esta cifra sitúa a la comunidad por encima de la media española y de la mayoría de los países de la UE, donde el 10 % de la población posee el 53 % de la riqueza nacional.

En comparación, regiones alemanas como Baviera y Baden‑Württemberg concentran el 46 % del PIB de su país, una proporción mucho menor que la catalana. La disparidad regional se acentúa cuando se analizan municipios turísticos costeros, que pese a estar entre los de mayor renta per cápita, presentan un poder adquisitivo inferior a la media catalana.

Para entender mejor la magnitud del desequilibrio, basta observar que la movilidad entre provincias no redistribuye el PIB: "Si una persona del Barcelonès se traslada a Lleida y trabaja en Barcelona, el PIB sigue generándose en el Barcelonès", explicó Niño Becerra.

Esta concentración de riqueza implica retos de política fiscal y de inversión en infraestructuras. La Generalitat podría intentar equilibrar la distribución mediante incentivos a la innovación en áreas menos favorecidas, aunque el economista advierte que la solución no será sencilla.

En otro ámbito, la reciente caída del déficit público español en un 31,2 % en el primer trimestre muestra que la gestión macroeconómica a nivel nacional está mejorando, pero la brecha interna en Cataluña sigue siendo un desafío estructural. Asimismo, el impulso de Barcelona al sector de defensa tecnológica busca reforzar la economía de la capital, lo que podría profundizar la disparidad si no se acompañan medidas de desarrollo regional. Déficit público español cae 31,2 % en el primer trimestre: la reducción marca un nuevo hito fiscal

El desequilibrio estructural de Cataluña plantea preguntas sobre la cohesión social y el futuro económico de la comunidad. Si no se adoptan políticas que favorezcan la redistribución del capital y la mejora de la productividad en el interior, la brecha de renta podría seguir ampliándose, afectando a millones de ciudadanos.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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