Sentencia pionera permite a trabajadora cobrar pensión completa pese a jornada reducida

El Juzgado de Primera Instancia de Barcelona ha dictado una sentencia que obliga al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) a calcular la pensión de incapacidad permanente de una cajera de supermercado como si siguiera trabajando a jornada completa. La decisión eleva la pensión anual de 8.341 € a 16.236 €, casi el doble, y elimina la reducción basada en su jornada parcial.

El magistrado basó su fallo en la obligación de aplicar la perspectiva de género y evitar la discriminación indirecta. Señaló que la normativa del INSS permite una "ficción" jurídica que computa cotizaciones al 100 % durante los primeros años de reducción de jornada, pero el accidente ocurrió fuera de ese período. "No se puede penalizar a quien cuida de sus hijos más allá del plazo legal, sobre todo cuando la mayoría son mujeres", afirmó el juez.

El tribunal también consideró los datos estadísticos que muestran que el 90,15 % de las solicitudes de reducción de jornada por cuidado de hijos son realizadas por mujeres, y que el 77,17 % de las pensiones de incapacidad en estas circunstancias afectan a mujeres. Ante esa evidencia, el juez concluyó que la norma, aunque formalmente neutra, produce un efecto discriminatorio.