Herencias: la alerta de la abogada Laura Lobo
Laura Lobo, abogada especializada en derecho sucesorio, ha lanzado una advertencia clara: demorar la tramitación de una herencia puede derivar en problemas graves para la familia. La advertencia se produce tras años de consultas en las que los herederos prefieren postergar el reparto de bienes por temor a tensiones. "Las herencias es mejor hacerlas cuanto antes", afirma la experta.
En su intervención, Lobo señala que entre el fallecimiento del primer progenitor y el del segundo pueden transcurrir 20‑30 años, tiempo suficiente para que cambien situaciones familiares, económicas y patrimoniales. La acumulación de derechos y obligaciones sin resolver crea una masa de documentos que se vuelve cada vez más difícil de gestionar.
Riesgos de posponer la herencia y recomendaciones
El retraso genera cadenas sucesorias complejas. Si un hijo fallece antes que el progenitor superviviente, la herencia del primer fallecido se combina con la del segundo, involucrando a nietos, cónyuges y familiares políticos. Cada nuevo heredero implica costes adicionales de notaría, impuestos y, en muchos casos, litigios.
Estos conflictos se agravan cuando los bienes deben valorarse de forma retroactiva. Se requieren localizar escrituras antiguas, tasar propiedades que han cambiado de uso y aclarar derechos de usufructo viudal. El proceso, que podría resolverse en meses, se extiende a años y eleva los gastos de forma considerable.





