El Servei Català de Trànsit (SCT) ha activado este lunes una serie de radares móviles en la ciudad de Terrassa. La medida forma parte de la campaña para reducir la velocidad y la siniestralidad en la red viaria local. Con la activación, el organismo refuerza la vigilancia ya existente de siete radares fijos distribuidos por la ciudad.

Radares de velocidad en Terrassa: ubicación y límites

Los siete radares fijos se sitúan en cruces y tramos críticos: la avenida de la Generalitat, la carretera C-17 en la salida de la ciudad, la calle de la Creu, la zona industrial de la Plaça del Mercat, el acceso a la autopista B-20, el carril de la calle de la Riera y el túnel de la carretera N-340. Cada punto fue seleccionado por los índices de accidentes registrados en los últimos años. En los puntos urbanos el límite máximo es 50 km/h, mientras que en los tramos interurbanos la normativa permite 80 km/h o 90 km/h según la vía. Los radares fijos están calibrados para registrar cualquier exceso superior a 5 km/h del límite establecido. Los radares móviles del SCT circulan en patrullas equipadas con equipos de detección láser y radar, y pueden ser desplegados en cualquier zona donde se detecte un aumento de la velocidad. Su ubicación varía diariamente según los informes de la policía local y los picos de tráfico. Además, la señalización de los tramos vigilados se ha actualizado con avisos luminosos que advierten a los conductores de la presencia de radares. La medida pretende crear un efecto preventivo antes de que el vehículo sea detectado.