La cara oculta de la alta cocina
Franco Aliberti, un chef italiano de 40 años con una trayectoria impresionante en la alta cocina, ha decidido hablar sobre el lado oscuro de esta industria. Con una estrella Michelin en su haber y experiencia en restaurantes de renombre, Aliberti ha revelado que la alta cocina está plagada de *humillaciones, jornadas laborales extenuantes de 13 horas mal pagadas y sexismo.
Un pasado prometedor
Aliberti, nacido en Scafati en 1985, fue considerado uno de los chefs más prometedores de su generación. A los 16 años, dejó su hogar en Campania para estudiar hostelería en Salsomaggiore y luego se trasladó a París para trabajar con el famoso chef Alain Ducasse. Más tarde, adquirió experiencia en cocinas de restaurantes con estrella Michelin y fue galardonado como el mejor pastelero de Italia y, en 2012, como el mejor chef menor de 30 años.
Un cambio de vida
Sin embargo, en 2021, Aliberti decidió dejarlo todo atrás para dedicarse a la paternidad. Actualmente vive cerca de Lecco con su esposa, Lisa Casali, una científica ambiental, y cuida de sus dos hijos, Filippo y Clara. Ofrece servicios de consultoría y imparte clases de cocina circular en escuelas, sin echar de menos su vida anterior en la alta cocina.
El caso de Noma, el famoso restaurante de Copenhague, ha puesto de manifiesto la gravedad de la situación. La investigación del reveló testimonios de 35 ex empleados que describieron una historia de abuso físico y verbal diario, humillación constante y amenazas de despido. El chef , considerado el mejor del mundo, dimitió entre lágrimas en Instagram y el restaurante ha cerrado sus puertas.





