La idea de que madrugar es beneficioso para todos ha sido una posición ideológica arraigada en nuestra sociedad. Sin embargo, la ciencia nos muestra que no es así de simple. La biología humana y la cronobiología nos revelan que madrugar no es bueno para todo el mundo ni para todas las edades.

La discusión sobre los beneficios de madrugar ha sido propagada por influencers en redes sociales como TikTok, Instagram o YouTube, que comparten sus rutinas matutinas a las 5 AM. Sin embargo, estos comportamientos no son universales y pueden ser perjudiciales para algunas personas.

La profesora María de los Ángeles Bonmatí Carrión, del Departamento de Anatomía y Psicobiología de la Universidad de Murcia, explica que *la concentración y el rendimiento cognitivo están estrechamente relacionados con el horario. Hay personas que rinden mejor en las primeras horas de la mañana, mientras que otras alcanzan su pico de concentración más tarde en el día.

Los cronotipos son la clave para entender estas diferencias. El cronotipo se refiere a la preferencia natural de cada persona por horarios más tempranos o más tardíos de sueño y actividad. Aunque se pensaba que esto era cuestión de costumbre o disciplina, estudios recientes han demostrado que el cronotipo tiene un fuerte componente genético.

Los estudios de asociación del genoma han identificado más de 300 loci genéticos relacionados con ser más de mañana o de noche. El cronotipo es un rasgo multidimensional que afecta no solo al sueño sino también a ritmos de temperatura, cortisol, alerta y otros sistemas fisiológicos.