En la galaxia enana Pictor II, astrónomos del NOIRLab han identificado una estrella excepcionalmente antigua y pobre en metales. PicII-503 es su nombre, y su composición química ofrece pistas sobre las primeras explosiones estelares que "sembraron" los elementos pesados en el Universo.
Un hallazgo excepcional en la galaxia Pictor II
La estrella PicII-503 presenta una deficiencia extrema de hierro y calcio, con valores inferiores a una 43.000ª parte en hierro y de alrededor de una 160.000ª parte en calcio de las mediciones inherentes a nuestro Sol. Al mismo tiempo, muestra una sobreabundancia de carbono superior a 3.000 veces la proporción esperada.
La huella de las primeras estrellas
El equipo interpreta su composición como la firma dejada por las primeras estrellas del Universo, aquellas que estaban formadas casi exclusivamente por hidrógeno y helio y que forjaron en sus núcleos los elementos más pesados, antes de dispersarlos al explotar. El exceso de carbono y la escasez extrema de hierro y calcio encajan con la idea de que la estrella se formó a partir de material enriquecido por supernovas primitivas.
Un eslabón perdido en la astrofísica
PicII-503 ofrece justamente el eslabón perdido para intentar resolver un problema abierto de la astrofísica: por qué tantas estrellas muy pobres en metales de la Vía Láctea muestran una marcada riqueza en carbono. Hasta ahora, esa señal se había observado en estrellas del halo galáctico, pero faltaban pruebas directas en galaxias enanas muy antiguas.





