La fibromialgia es una enfermedad crónica que no distingue entre géneros ni edades. Eva Cristina Puerta Caramés, una joven coruñesa de 19 años, es un ejemplo claro de ello. A pesar de su juventud, ha sido diagnosticada con esta condición que la ha llevado a experimentar dolores intensos y una gran debilidad.

La lucha contra la fibromialgia

Eva Cristina Puerta Caramés, diagnosticada de fibromialgia a los 19 años, en A Coruña. (Fuente: El Periódico)
Eva Cristina Puerta Caramés, diagnosticada de fibromialgia a los 19 años, en A Coruña. (Fuente: El Periódico)
Eva Cristina Puerta Caramés, en primer término, junto a siete compañeras de la asociación Fibro Visibles, en A Coruña. / Iago López

Eva Cristina describe su situación como un desafío constante. 'Entiendo que a la gente le sorprenda o le parezca triste mi situación, pero no quiero que me vean como alguien débil', afirma con determinación. A pesar de los obstáculos que enfrenta, busca mantener una actitud positiva y enfocada en el futuro.

El diagnóstico y sus síntomas

La joven coruñesa recibió su diagnóstico el pasado 22 de diciembre, después de experimentar síntomas desde septiembre. 'El dolor se extendía por la espalda y las piernas, me sentía débil… Me dolía también la cabeza, sufría mareos…', recuerda. Su salud se deterioró rápidamente en tres meses, lo que la obligó a dejar de asistir a clase y realizar actividades físicas.