Gerardo Pena, un residente de Vigo de 70 años, logró dejar de fumar después de un tratamiento en el Área Sanitaria de Vigo. Comenzó a fumar a los 24 años y aumentó su consumo debido al estrés y la ansiedad por cuidar a su padre. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) de su padre lo motivó a buscar ayuda para dejar de fumar.

El Camino hacia la Abstinencia

Gerardo Pena inició su tratamiento el 21 de diciembre, siguiendo las recomendaciones del personal médico del Álvaro Cunqueiro. Eliminó todos los objetos relacionados con el tabaco de su hogar y se propuso enfrentar las navidades sin fumar. "Funcionó bien", afirma, cumpliendo con el dicho de "Año nuevo, vida nueva". Pena comenzó a fumar a los 24 o 25 años, pero fue después del fallecimiento de su madre y el traslado a la casa de su padre para cuidarlo que intensificó su consumo.

La Ayuda de la Unidad de Deshabituación Tabáquica

La Unidad de Deshabituación Tabáquica del Servicio de Neumología del Chuvi le brindó apoyo crucial. Le proporcionaron medicación progresiva para manejar la dependencia y acudía a charlas cada 10 o 15 días. Pena llevaba un registro de su ansiedad por no fumar a lo largo del día y lo compartía con los profesionales. "La medicación ayuda mucho, pero sin concienciación no vale de nada", afirma.

Beneficios de Dejar de Fumar

Tras tres meses de tratamiento, Gerardo Pena no extraña el tabaco. "Ni me acuerdo de él". Ha experimentado mejoras significativas en su salud, como la reducción de la tos y una mejor respiración. Las pruebas del hospital confirman su mejoría. Pena destaca que la ayuda de su padre, su hermana y la unidad de deshabituación fue fundamental para su éxito.