Investigadores de la Universidad del Sur de California han creado un dispositivo de memoria electrónica que funciona de manera confiable a 700 grados Celsius, superando el calor de la lava fundida. Este avance en la memoria electrónica podría tener importantes aplicaciones en la exploración espacial y otros entornos extremos.
Innovación en Memoria Electrónica
El nuevo dispositivo, basado en un memristor con grafeno, conserva datos y mantiene su funcionamiento en condiciones en las que los chips convencionales dejan de operar. La arquitectura del dispositivo combina una capa superior de tungsteno, una capa intermedia de óxido de hafnio y una base de grafeno, un material de carbono de un solo átomo de espesor conocido por su gran resistencia térmica.
La clave del hallazgo está en la interfaz entre el tungsteno y el grafeno. En los memristores convencionales, el calor favorece que átomos metálicos migren a través del material aislante, hasta provocar un cortocircuito y dejar el dispositivo trabado en estado de encendido. Sin embargo, el grafeno bloquea ese proceso, impidiendo que los átomos de tungsteno se 'anclen' y formen el canal destructivo que suele arruinar el chip.
Características y Resultados
El dispositivo ha demostrado resultados técnicos llamativos:
- Retuvo datos durante más de 50 horas a 700 grados sin necesidad de refrigeración.
- Soportó más de mil millones de ciclos de conmutación a esa temperatura.





