La reservista de la ESA, Sara García, presenció el lanzamiento de Artemisa 2 desde un bar con amigos poco entusiastas del espacio, pero la emoción se palpaba en el chat de astronautas. 'Al imaginarme en una misión así, no pienso en un instante concreto, sino en todo el proceso previo y los años de preparación', asegura.
El Despegue Histórico de Artemisa 2
No tuvo la oportunidad de ver el lanzamiento desde Cabo Cañaveral, pero a través de mensajes en el chat común de astronautas, se respiraba la emoción de los presentes. Imaginaban qué estaría sintiendo la tripulación dentro de la cápsula Orión y, de alguna forma, esa emoción también era suya.
La Emoción del Lanzamiento
Quienes se preparan para volar al espacio se proyectan en la cápsula, sentados sobre un cohete con más de 2.000 toneladas de combustible, listos para convertir la física en movimiento preciso. La potencia es tal que, al entrar en ignición, parece hundir la tierra a su alrededor.
Un Momento de Orgullo Colectivo
García vio el lanzamiento desde un bar, a 7.000 kilómetros de distancia, rodeada de amigos poco entusiastas del espacio. Al comenzar la cuenta atrás, el silencio creció y, durante unos minutos, todo el bar se centró en la retransmisión. Cuando Artemisa 2 despegó, se generó un orgullo colectivo; la sensación de que, cuando combinamos conocimiento, tecnología y ambición, el ser humano puede lograr cosas extraordinarias.





