La misión Artemis 2 de la NASA despega con rumbo a la Luna, llevando a bordo a cuatro astronautas en una cápsula Orion. Esta misión tiene como objetivo sobrevolar el satélite y regresar, marcando un hito en la exploración espacial. Sin embargo, la ambición de los magnates tecnológicos y la pugna entre Washington y China enturbian este reto ilusionante.
El cohete SLS, el más potente jamás construido, despegó del Centro Espacial Kennedy en Florida el miércoles a las 18.30 hora local. A bordo de la cápsula Orion, de más de tres metros de longitud y cinco de diámetro, se encuentran cuatro astronautas: tres estadounidenses y un canadiense. Si logran completar su misión, serán los primeros humanos en sobrevolar la Luna desde 1972.
La política y la ideología en la exploración espacial
La misión Artemis y el programa que la respalda tienen una carga política e ideológica similar a la de la primera carrera espacial. En aquella época, la competición era entre Estados Unidos y la Unión Soviética, mientras que ahora la pugna es entre Washington y China. China también ha manifestado su intención de poner seres humanos en la Luna.
La NASA ha declarado que su objetivo es “asegurar la superioridad estadounidense en el espacio”. El presidente Donald Trump escribió antes del despegue de la Artemis 2: “Estamos ganando: en el espacio, en la Tierra y en todo lo que hay entre medias”. Esta mentalidad se refleja en la selección de la tripulación, que incluye a una mujer, Christina Koch, y un afroamericano, Victor Glover.





