La Unión Europea se prepara para una posible crisis de suministro energético y de precios debido a la escalada de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. El cierre del estrecho de Ormuz y los ataques a infraestructuras energéticas en el Golfo Pérsico están generando incertidumbre en los mercados. La Comisión Europea analiza activar medidas extraordinarias, como las implementadas durante la invasión rusa de Ucrania, para mitigar el impacto en los consumidores europeos.
La UE busca alternativas para reducir su dependencia energética
La UE busca resucitar herramientas legales creadas tras la invasión rusa de Ucrania para hacer frente a la crisis energética actual. La Comisión Europea apunta a restricciones en el suministro energético y pide fomentar el teletrabajo para ahorrar energía. La situación es de gran incertidumbre, con nuevas grietas en la seguridad energética de Europa, que sigue dependiendo de las energías fósiles.
Medidas a corto y largo plazo
Bruselas prepara una batería de medidas, como iniciativas de control de la temperatura de climatización, fomentar el teletrabajo o incluso imponer un racionamiento de combustible y la restricción de vuelos. A medio y largo plazo, se plantea un tope a los precios, como hizo con el gas en 2022, o reactivar las compras conjuntas. La Comisión Europea asegura que no hay riesgo para el suministro, pero los mercados están sufriendo el impacto del aumento del precio del barril de brent.





