Desajuste de talento en IA en España: 80% de empresas sin perfiles cualificados

La mayoría de las compañías españolas no encuentran trabajadores formados en inteligencia artificial, una carencia que se agudiza desde 2016 y que hoy afecta a 80 % de las empresas. El déficit ralentiza la implantación de proyectos de IA, reduce la competitividad y genera miles de vacantes sin cubrir en todo el país.

Este escenario se ha construido a lo largo de la última década, impulsado por la rápida adopción de tecnologías emergentes y una oferta formativa que no ha sabido seguir el ritmo. La falta de talento especializado se traduce en procesos de selección desiertos y en una presión creciente sobre los departamentos de recursos humanos.

“Los proyectos de las empresas se ven ralentizados porque no encuentran los perfiles que necesitan”, afirma Orestes Wensell, director general de Talent Solutions en ManpowerGroup.


Causas y evolución del desajuste de talento en la última década

El desajuste de talento ha pasado de 26 % en 2016 a 80 % en 2022‑2023, con una ligera moderación en 2024‑2025 y un repunte a 78 % en 2026, superando la media global del 72 %. Este salto se explica por tres factores estructurales:

  • Adopción acelerada de IA: las empresas han incrementado sus inversiones en soluciones de inteligencia artificial sin contar con una base de profesionales capacitados.
  • Oferta formativa insuficiente: los programas universitarios y de formación continua no han actualizado sus currículos con la velocidad requerida por el mercado.
  • Competencia internacional: el talento disponible se desplaza hacia mercados con salarios más atractivos, dejando a España con una brecha creciente.

Los datos provienen de un estudio que encuestó a más de 1.000 compañías nacionales, revelando que la escasez no es un fenómeno puntual sino una tendencia estructural que se consolida año tras año.

En comparación, la media europea muestra un desajuste del 72 %, lo que sitúa a España seis puntos por encima del promedio y la posiciona como el décimo país con mayor dificultad para cubrir puestos de IA.


Impacto sectorial: energía, industria, construcción y otros ámbitos

Los sectores con mayor escasez de talento son Energía y suministros (84 %), Industria (82 %) y Construcción (79 %). La magnitud del problema es transversal, pues incluso sectores como logística, comercio y tecnología registran índices superiores al 78 %.

  • Energía y suministros: 84 % de las empresas reportan falta de perfiles IA.
  • Industria: 82 % de los fabricantes indican la misma carencia.
  • Construcción: 79 % de los proyectos de obra carecen de expertos en IA.
  • Otros sectores (logística, comercio, tecnología): entre 78 % y 79 %.

Esta distribución refleja que la escasez no se limita a un nicho, sino que permea todo el tejido empresarial. Como señaló Wensell, “esto tiene un impacto transversal y general”. La situación se asemeja a la que vive el sector energético europeo, donde la falta de talento está impulsando iniciativas de colaboración transfronteriza, como la reciente participación de España en la alianza para garantizar la navegación en Ormuz (España se suma a potencias europeas para garantizar navegación en Ormuz).


Consecuencias para la productividad y el retorno de inversión en IA

La ausencia de profesionales cualificados retrasa la puesta en marcha de proyectos de IA, lo que a su vez dificulta la obtención de un retorno de inversión (ROI) sostenible. En 2025, 39 % de los procesos de selección quedaron desiertos, y el segundo trimestre registró 150 000 vacantes sin cubrir. Estas cifras se traducen en una pérdida de productividad estimada en varios puntos porcentuales del PIB sectorial.

Además, la percepción de los directivos es que muchas empresas aún no logran capitalizar sus inversiones en IA, lo que genera dudas sobre la viabilidad de futuros presupuestos tecnológicos. La presión sobre los equipos de recursos humanos se intensifica, obligándolos a buscar talento pasivo y a reforzar la marca empleadora.

“En 2026 no ganarán las empresas que publiquen más ofertas, sino las que comprendan mejor al talento”, advierte Cristina Riubrogent, Recruiting Business Leader de Empatif Recruiting.


Upskilling, reskilling y el mercado de formación empresarial en crecimiento

Ante la escasez, casi un tercio de las empresas españolas ha optado por estrategias de upskilling y reskilling, formando a sus empleados para cubrir roles diferentes o para adquirir competencias en IA. Esta tendencia se refleja en la inversión en el mercado de formación: en 2025 alcanzó los 2 450 millones de euros, un +5 % respecto al año anterior, y se prevé que continúe su expansión en 2026.

Las iniciativas más comunes incluyen:

  • Programas internos de certificación en IA y análisis de datos.
  • Cursos colaborativos con universidades y centros de investigación.
  • Plataformas de e‑learning especializadas en habilidades digitales.

Empresas que han apostado por el upskilling reportan una reducción del tiempo de cobertura de vacantes y una mejora en la retención del talento. Este modelo también permite a las organizaciones adaptar rápidamente sus equipos a los cambios tecnológicos, sin depender exclusivamente del mercado laboral externo.

Para ilustrar la relevancia del tema en el panorama empresarial, la reciente decisión de Ryanair de descartar problemas de combustible en el estrecho de Ormuz (Ryanair descarta problemas de combustible si el Estrecho de Ormuz se abre en abril) muestra cómo la capacidad de adaptación tecnológica se vuelve crítica en sectores tan distintos como la aviación.


Perspectivas y recomendaciones para cerrar el desajuste

El desajuste de talento en IA no desaparecerá de forma espontánea; requiere una acción coordinada entre empresas, instituciones académicas y organismos públicos. Las recomendaciones clave incluyen:

  • Ampliar la oferta formativa: universidades y centros de formación deben actualizar sus planes de estudio para incluir IA, ética de datos y competencias transversales.
  • Fomentar la colaboración público‑privada: programas de becas y proyectos conjuntos pueden acelerar la creación de talento especializado.
  • Impulsar la cultura del aprendizaje continuo: las empresas deben institucionalizar el upskilling como parte de su estrategia de recursos humanos.

Si se adoptan estas medidas, el mercado español podrá reducir el desajuste y mejorar su competitividad en la economía digital global.

“El futuro de la productividad española depende de nuestra capacidad para formar y retener talento en IA”, concluye Wensell.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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