La economía detiene la amenaza de Trump
Donald Trump anunció el martes un acuerdo de alto al fuego con Irán horas antes de la fecha límite que él mismo había fijado para lo que calificaba como "destrucción generalizada". El giro de 180 grados tiene un nombre: el bolsillo.
Fuentes del Pentágono revelaron que la guerra de Irán ha costado 26.000 millones de dólares en cinco semanas. El Congreso recibió una solicitud de 200.000 millones de dólares adicionales para cubrir las operaciones militares. Cuando Trump vio esas cifras, la amenaza de acabar con la civilización persa dejó de ser viable.
Un presidente rehén de los mercados
Esta es la verdadera noticia: Trump, el hombre que marca el ritmo de la economía mundial con sus amenazas y ultimátums, resulta ser completamente predecible cuando toca hablar de dinero. Los mercados fluctúan al son de sus exabruptos, pero sus decisiones finales las dicta la conveniencia económica.
La petulancia del presidente estadounidense, respaldada por el poderío armamentístico de EEUU, ha funcionado durante meses como herramienta de negociación. Pero sin rentabilidad económica, incluso las bombas pierden credibilidad.
Ahora Trump negocia el levantamiento de sanciones contra Irán y colaborará con Teherán para eliminar material nuclear. "No habrá enriquecimiento de uranio, y Estados Unidos, en colaboración con Irán, desenterrará y eliminará todo el material nuclear", declaró el presidente.





