Crisis del petróleo acelera el resurgimiento del coche eléctrico
La escasez de petróleo y el fuerte aumento de sus precios están impulsando una nueva oleada de compras de coches eléctricos en todo el mundo. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha calificado el bloqueo del estrecho de Ormuz como la mayor interrupción del suministro de crudo de la historia, lo que ha puesto de relieve la vulnerabilidad de los combustibles fósiles.
Impacto inmediato en el mercado y costes comparativos
Las cifras de ventas confirman la tendencia: los pedidos de vehículos eléctricos se triplicaron en Francia y alcanzaron récords en Reino Unido durante el último trimestre. En el Reino Unido, el coste total de poseer un Renault 5 Techno+ eléctrico durante cuatro años es de 19.073 £, frente a 26.407 £ para un Volkswagen Tiguan diésel, según HSBC. En Australia, los préstamos para comprar eléctricos se han duplicado tras la subida del diésel, y los concesionarios de BYD reportan volúmenes de pedidos que superan la demanda mensual habitual.
Contexto energético y histórico
La crisis del petróleo de 1973 obligó a los conductores a buscar coches más pequeños y eficientes; hoy se repite un patrón similar, pero con la electrificación como motor. El bloqueo de Ormuz ha interrumpido un quinto del comercio mundial de crudo, y la AIE señala que , una cifra que refuerza la sensación de urgencia. En total, 28 países han adoptado medidas de emergencia para conservar el suministro, lo que ha favorecido políticas de apoyo a la movilidad eléctrica.





