Cierre del último horno rural en Castroverde de Campos

La Panadería Magdaleno de Castroverde de Campos (Zamora) cerró sus puertas en 2024 cuando su propietario, Gustavo Magdaleno, se jubiló. El establecimiento había abastecido de pan y bollos artesanos a los 240 habitantes del pueblo y a localidades vecinas durante ocho décadas. Con su cierre se pierde el último horno rural activo de la zona.

Causas y repercusiones del cierre de hornos rurales

El cierre no es aislado. En los últimos tres años, Valladolid ha visto desaparecer alrededor de 30 hornos rurales, lo que representa entre el 20 % y el 25 % del total regional. Galicia muestra una tendencia similar. A nivel nacional, la patronal del sector indica que casi dos hornos de pueblo cierran cada día. El envejecimiento de los artesanos y la falta de relevo son los factores principales; pocos jóvenes se forman como panaderos y la rentabilidad de los pequeños hornos es cada vez más difícil.

El impacto va más allá del pan. Cada cierre obliga a los vecinos a desplazarse en coche a la ciudad más cercana para comprar pan, aumentando los gastos de combustible y el tiempo dedicado a la compra. Ese desplazamiento extra se suma a otras tareas cotidianas, convirtiéndose en un argumento más para abandonar el entorno rural.

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