Ensayo clínico de Botox para arrugas del cuello inicia en la Clínica Universidad de Navarra
La Clínica Universidad de Navarra, junto a centros europeos, ha arrancado hoy un estudio clínico que analizará el efecto de la toxina botulínica en las cuerdas platismales del cuello. El proyecto contempla la participación de 300 pacientes y se desarrollará en varias sedes de la UE.
Metodología y objetivos: inyección ambulatoria y seguimiento personalizado
Los voluntarios recibirán una única dosis de bótox en consulta ambulatoria; el 67 % del grupo será tratado y el 33 % recibirá placebo. El diseño doble ciego permite comparar la mejora de las arrugas durante al menos cuatro meses. Cada participante será monitorizado mediante visitas mensuales y fotografías estandarizadas para registrar la evolución del platisma.
"Durante los siguientes meses seguiremos de manera personalizada la evolución del tratamiento", explica el Dr. Bernardo Hontanilla, director del Departamento de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.
Contexto: el músculo platisma y alternativas terapéuticas
El platisma es una lámina muscular que, al perder tonicidad, genera las típicas bandas verticales del cuello. Hasta ahora, la solución más frecuente ha sido la o técnicas de resurfacing que requieren anestesia y tiempo de recuperación. El uso del bótox pretende ofrecer una opción segura, con mínima invasión y sin necesidad de quirófano.





