Alcohol y sueño: Nuria Roure desmiente el mito de que ayuda a dormir
Nuria Roure, psicóloga especializada en trastornos del sueño, ha publicado en su cuenta de Instagram un vídeo donde explica los efectos del alcohol antes de acostarse. En el clip, la experta señala que el alcohol actúa como depresor del sistema nervioso, lo que permite quedarse dormido más rápido. Sin embargo, advierte que este beneficio inicial es ilusorio porque deteriora la calidad del sueño durante la noche.
"Puede ayudarte a dormir antes, pero al mismo tiempo puede hacer que tu descanso sea peor", asegura Roure. La especialista subraya que, aunque la sensación de somnolencia sea inmediata, el cuerpo no alcanza las fases reparadoras del sueño. Por ello, la sensación de descanso al día siguiente resulta reducida, pese a haber dormido la misma cantidad de horas.
Cómo el alcohol afecta la calidad del descanso nocturno
El alcohol, al ser un depresor del sistema nervioso central, reduce la actividad cerebral y favorece la transición al sueño ligero. Este efecto se traduce en una latencia del sueño más corta, es decir, la persona se queda dormida en menos tiempo. Sin embargo, una vez iniciada la fase de sueño profundo, el alcohol interfiere en su consolidación.
Durante la segunda mitad de la noche, el cuerpo comienza a metabolizar el alcohol, lo que provoca despertares frecuentes. Estos microdespertares fragmentan el ciclo del sueño, impidiendo que se alcancen los ciclos de sueño REM y de ondas lentas, esenciales para la recuperación física y mental. Como resultado, la eficiencia del sueño disminuye notablemente.





