El máximo órgano judicial ha confirmado que, cuando la falta de higiene personal constituye un incumplimiento grave y culpable, el despido disciplinario es procedente y no da derecho a indemnización. La sentencia, dictada el 3 de mayo, se basa en el Estatuto de los Trabajadores y en la propia jurisprudencia del Tribunal Supremo.
Despido por falta de higiene: la decisión judicial y su alcance
El abogado laboralista Juanma Lorente sostiene que "el mal olor puede ser motivo de despido sin indemnización". Según él, la higiene no es un asunto privado cuando afecta al entorno laboral, a compañeros o a clientes. La decisión del Supremo refuerza esta postura, estableciendo que la empresa puede actuar siempre que la conducta sea reiterada y se haya intentado corregir.
Requisitos y procedimiento para el despido sin indemnización
Para que el despido sea considerado procedente, la empresa debe cumplir varios pasos: la conducta debe ser reiterada, la compañía debe advertir al trabajador por escrito, documentar las quejas y, si persiste, aplicar sanciones disciplinarias previas. Sólo después de agotar estas medidas puede proceder al despido sin indemnización. Un caso similar se analizó en el despido por compra de entradas online en horario laboral, donde también se exigió la observancia de advertencias previas .





