Descubrimiento de la bothy
Arqueólogos del National Trust for Scotland han desenterrado una cabaña de piedra en la Reserva Natural Nacional de Ben Lawers que contenía una pieza cónica de cobre, parte esencial de un alambique. El hallazgo se realizó durante una excavación de rutina en la zona y confirma la fabricación clandestina de whisky alrededor de 1800, hace aproximadamente 200 años.
Fabricación ilícita en la montaña
La estructura hallada incluye un alambique de cobre desmontado, una base de combustión de piedra y un sistema de drenaje subterráneo que canalizaba el agua de destilación. Los restos de madera que sostenían el techo indican que la bothy era una instalación temporal, montada para evitar la detección. Su ubicación, en una hondonada protegida tanto aguas arriba como aguas abajo, permitía a los destiladores operar fuera del alcance de los recaudadores de impuestos.
Los destiladores utilizaban el cobre para conectar las distintas secciones del alambique, facilitando la condensación del vapor alcohólico. El sistema de drenaje recogía el agua residual y el exceso de alcohol, reduciendo el riesgo de incendios y de olores que pudieran delatar la actividad. Según el jefe de Arqueología, Derek Alexander, "el sitio estaba perfectamente oculto, una verdadera batalla de ingenio contra los funcionarios".
Contexto histórico de la destilación ilegal
Desde la década de 1780, la destilación sin licencia quedó prohibida en Escocia. La medida buscaba aumentar los ingresos fiscales, pero provocó una ola de destilación clandestina en las Tierras Altas, donde la geografía dificultaba la vigilancia. Los campesinos y pequeños productores vieron en la producción ilegal una forma de subsistencia y de resistencia frente a la imposición estatal.
Este descubrimiento se enmarca dentro de un proyecto más amplio que ya ha identificado alrededor de 30 sitios de destilación clandestina en el país. Los investigadores consideran que estos hallazgos revelan una práctica arraigada que funcionó como red de apoyo comunitario, permitiendo a las familias locales mantener su economía en tiempos de escasez.
Para entender mejor la magnitud de la destilación clandestina, los arqueólogos comparan estos sitios con otros hallazgos en Europa, como el hallazgo de un barco medieval en Estonia que también muestra cómo la actividad ilícita se entrelaza con la vida cotidiana Perros mayas transportados 500 km: nuevo hallazgo arqueológico revela rutas comerciales de animales.
Qué sigue
El equipo planea analizar los residuos químicos del alambique para determinar el tipo de grano utilizado y la potencia del whisky producido. Estos datos podrían aportar una visión más completa de la economía subterránea de la época y reforzar la narrativa de la destilación como acto de resistencia cultural.
El hallazgo subraya la importancia de la arqueología para descubrir capítulos ocultos de la historia escocesa y recuerda que, bajo la superficie de los paisajes montañosos, se esconden historias de ingenio y desafío a la autoridad.
Temas relacionados
Redactor científico
¿Te ha gustado este artículo?
Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.





