Test de ADN nutricional: la opinión de la dietista Leticia Garnica
Leticia Garnica, dietista‑nutricionista con veinte años de experiencia, ha analizado los últimos kits de ADN dirigidos al consumidor. "Hay evidencia científica útil, pero no basta para diagnosticar o prescribir dietas", afirma.** Sus palabras resumen la postura profesional frente a la creciente oferta de pruebas genéticas para la alimentación.
Garnica insiste en que los resultados deben considerarse orientativos, no definitivos. Señala que una predisposición a la intolerancia a la lactosa, por ejemplo, no implica que la persona desarrollará la enfermedad. Recomienda confirmar cualquier sospecha con pruebas clínicas tradicionales antes de modificar la dieta.
Cómo funcionan y cuáles son sus limitaciones
Los kits comerciales analizan entre 20 y 100 SNPs (polimorfismos de nucleótido único) vinculados a rasgos como la metabolización de la cafeína, la sensibilidad a la lactosa o la respuesta a los carbohidratos. Cada variante se compara con bases de datos poblacionales y, mediante algoritmos, se genera un informe de predisposición.
Esta metodología confunde correlación estadística con causalidad. "Un estudio que muestra que el 60 % de los portadores de un gen tienden a ganar peso con carbohidratos no prueba que el gen sea la causa", explica Garnica. El algoritmo ignora la interacción de cientos de genes y los factores ambientales que modulan la expresión genética.





