Añadir unas gotas de tabasco al desayuno puede ser un cambio de juego para aquellos que buscan mejorar su salud y metabolismo. El picante puede acelerar el metabolismo, mejorar la digestión y prolongar la sensación de saciedad. Pero, ¿cómo funciona exactamente? El nutricionista Javier Fernández Ligero explica que un buen desayuno debe incluir proteínas, grasas 'buenas' y hidratos complejos.
Beneficios del Tabasco en el Desayuno
El tabasco contiene capsaicina, un alcaloide natural con efectos antioxidante y antiinflamatorio. La capsaicina ayuda a reducir la producción de grelina, la hormona del hambre, incrementando la sensación de saciedad. Además, acelera el metabolismo, potenciando la quema de calorías. El tabasco también estimula la producción de jugos gástricos, mejorando la digestión.
Cómo Funciona el Tabasco en el Cuerpo
Cuando se consume tabasco, la capsaicina promueve la liberación de endorfinas, dopamina y adrenalina, hormonas que nos hacen sentir bien y nos ayudan a despertarnos. Además, la capsaicina potencia la termogénesis, es decir, hace que nuestro cuerpo tenga que quemar más calorías para digerir el mismo alimento. Esto puede ayudar a quemar unas 50 calorías adicionales.
Contraindicaciones y Precauciones
Sin embargo, el tabasco no es adecuado para todos. Personas con úlceras gastrointestinales, gastritis, síndrome de intestino irritable, problemas hemorroidales o hepáticos deben evitarlo. También se recomienda moderación en su consumo, ya que un exceso puede provocar alteraciones de la mucosa gastrointestinal, úlceras, náuseas, diarrea o hemorroides.





