El contexto histórico de los verracos vetones
Los profesores Jesús R. Álvarez Sanchís, Jesús Rodríguez Hernández y Gonzalo Ruiz Zapatero, de la Escuela Superior Politécnica de Ávila y de la Universidad Complutense de Madrid, han publicado un estudio en la revista World Archaeology sobre estos verracos vetones. Según los expertos, la península ibérica fue un territorio de gran diversidad cultural durante la Edad del Hierro, con tradiciones culturales celtas en el centro, oeste y norte, y culturas íberas en el este y sur.
Características de los verracos vetones
Los verracos vetones se caracterizan por ser esculturas talladas en granito que representan toros, cerdos o jabalíes. Estas esculturas fueron colocadas junto a las puertas de los principales núcleos de población, aunque la mayoría se alzaba en pastos y campos alrededor de los oppida y castros. Los expertos destacan que la escultura en piedra era excepcional en la Prehistoria Tardía de la Europa templada.
Distribución y significado de los verracos
Los verracos vetones se distribuyeron en una superficie cercana a los 7.600 kilómetros cuadrados. La mayoría de los animales pétreos conocidos se encontraron en zonas de pastos próximas a asentamientos, a unos 500 o 2.000 metros de distancia de puertas, murallas o zonas cercadas. Según los expertos, los verracos eran símbolos del surgimiento de valores étnicos y comunitarios, y servían como indicadores de territorio.





