Un fósil de artrópodo marino encontrado en Utah (EE.UU.) ha adelantado 20 millones de años la historia evolutiva de los quelicerados, grupo al que pertenecen las arañas y escorpiones. El hallazgo sitúa su surgimiento en el periodo Cámbrico.
Descubrimiento y datación
El fósil, analizado en la revista 'Nature', data de hace 500 millones de años. El espécimen, denominado 'Megachelicerax cousteaui', fue descubierto por Lloyd Gunther y donado al Museo de Historia Natural de la Universidad de Kansas en 1981. Su estudio reveló características que no encajaban con su época.
Características del fósil
El fósil conserva un exoesqueleto dorsal con un escudo cefálico y nueve segmentos corporales. También presenta apéndices especializados y estructuras respiratorias similares a las de los cangrejos de herradura. Su rasgo distintivo es la quelícera, un apéndice en forma de pinza.
Implicaciones evolutivas
El hallazgo sitúa a 'M. cousteaui' como una forma de transición clave en el árbol evolutivo. Demuestra que las quelíceras y la división del cuerpo en dos regiones especializadas evolucionaron antes de lo que se pensaba. Esto reconcilia varias hipótesis científicas contrapuestas.
Éxito evolutivo
El fósil revela que los elementos clave de los quelicerados ya habían evolucionado poco después de la explosión Cámbrica. Sin embargo, esta complejidad temprana no se tradujo en un éxito inmediato. Durante millones de años, estos organismos permanecieron en un segundo plano.





