En África Central, la caza ilegal de especies amenazadas se ha convertido en una práctica común para abastecer de carne a la población. Esta actividad no solo pone en riesgo la supervivencia de especies emblemáticas como el chimpancé y el gorila, sino que también supone un riesgo para la salud pública.
La caza deportiva de alto coste en reservas privadas y la caza tradicional para consumo de carne son comunes en la región. Sin embargo, la caza ilegal destinada al comercio de especies es un problema creciente. En Guinea Ecuatorial, un muestreo realizado en 2025 encontró que más del 25% de las especies cazadas o comercializadas son especies amenazadas.
La caza ilegal: un problema silencioso pero extendido
La caza ilegal no solo se limita a especies como elefantes y rinocerontes, sino que también incluye especies como chimpancés, gorilas y monos. En Guinea Ecuatorial, se han encontrado ejemplares de estas especies vendidos como carne para consumo humano o vivos como mascotas. La caza de especies protegidas es un problema que requiere atención inmediata.
La situación es aún más preocupante en países como la República Democrática del Congo, donde el comercio de carne de caza conecta las selvas del centro del país con las regiones mineras del este. Miles de personas dependen de esta fuente de proteína en un contexto donde la ganadería es prácticamente inexistente.





