Un grupo de investigadores de la Universidad de Texas en Austin ha realizado un sorprendente descubrimiento en la cueva Bender de Texas. Al explorar la cueva, encontraron fósiles de animales que no encajan con la teoría de la Edad de Hielo. La megafauna del pasado, que incluye especies como tortugas gigantes, perezosos de gran tamaño y armadillos del tamaño de un león, requiere climas cálidos y ambientes boscosos para sobrevivir.

Fósiles de animales de climas cálidos

Los fósiles hallados en la cueva Bender incluyen fragmentos de tortuga gigante, placas de armadura de pampaterio y huesos de perezosos terrestres de gran tamaño. También se encontraron dientes de mamut, restos de camellos antiguos y huesos de felinos con colmillos largos. Estos animales necesitan calor o zonas con árboles para sobrevivir, lo que sugiere que el entorno en la región durante la última glaciación era más húmedo y con más vegetación de lo que se pensaba.

Condiciones húmedas y vegetación

Los huesos no estaban incrustados en roca ni ordenados por capas, sino dispersos en el fondo de un arroyo dentro de la cueva. El agua los arrastró desde la superficie a través de sumideros durante inundaciones que se repitieron durante miles de años. Al moverse dentro del agua, los restos se redondearon y adquirieron una capa de minerales que los tiñó de tonos rojizos.

Datación de los fósiles

La datación de los fósiles presenta dificultades debido a que el agua cargada de minerales alteró los huesos. El carbono y otras sustancias penetraron en el material, lo que impide obtener edades fiables con métodos habituales. El equipo intenta ahora medir las capas de calcita que cubren los restos para establecer una edad mínima de depósito.