IRPF para jubilados: ¿por qué deben tributar?
La normativa del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) considera las pensiones como rendimientos del trabajo. Por ello, los pensionistas deben presentar la declaración siempre que sus ingresos superen los límites establecidos. "Las pensiones se tratan fiscalmente como un salario", explica Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social.
No todos los jubilados están obligados a declarar. La obligación depende de la cuantía percibida y de la combinación con otros ingresos, como planes de pensiones o trabajos esporádicos.
Exenciones y deducciones fiscales para pensionistas
Quedan exentas del IRPF las pensiones por incapacidad permanente absoluta, gran invalidez, orfandad y las no contributivas. Estas categorías no generan obligación de declarar ni de pagar impuesto.
A partir de 65 años el mínimo personal se incrementa, lo que reduce la base imponible. Este beneficio se amplía a los 75 años, permitiendo que una mayor parte de los ingresos quede libre de tributación.
Los mayores de 65 años también están exentos de pagar IRPF al vender su vivienda habitual, lo que supone un ahorro importante para muchos hogares.





