En la búsqueda de una mejor calidad de sueño, muchos españoles están recurriendo a los suplementos de magnesio, considerados por algunos como una píldora milagro. Sin embargo, los expertos advierten que no hay evidencia científica que respalde su efectividad para mejorar el descanso y que, en su lugar, es más adecuado revisar el estilo de vida y su impacto en el sueño.
La popularidad del magnesio como suplemento es alta: según un informe reciente de la Asociación Española de Complementos Alimenticios, el 15% de los españoles ha tomado magnesio en el último año, lo que lo coloca en el top cinco de los complementos más consumidos en España. A partir de los 45 años, su penetración roza el 20% de la población.
La relación entre el magnesio y el sueño se basa en que este mineral participa en más de 300 reacciones fisiológicas del organismo, algunas de las cuales están relacionadas con neurotransmisores y hormonas asociados con funciones del sistema nervioso y muscular. Sin embargo, los expertos sostienen que la relación causa-efecto entre el consumo de magnesio y la mejora del sueño no está establecida.
Manuel de Entrambasaguas, coordinador del grupo de trabajo de Insomnio de la Sociedad Española de Sueño, reflexiona sobre la mercantilización de la salud y la preferencia por respuestas simples y rápidas para abordar temas complejos. 'Nos resulta más sencillo tomar un complemento alimenticio que analizar por qué no dormimos bien', afirma.
Beltzane Belart, de 46 años, empezó a tomar suplementos de magnesio hace un año y al principio sintió que descansaba mejor. Sin embargo, con el tiempo se dio cuenta de que su sueño depende mucho de otros factores, como la ansiedad y el estrés laboral.





