*Venta de la vivienda tras el divorcio: lo que dice la abogada Laura Lobo
La abogada de divorcios Laura Lobo ha precisado que la venta de la casa familiar no elimina el derecho de uso que pueda tener el ex‑cónyuge o los hijos menores. La información es crucial para quienes desean vender su inmueble tras la ruptura matrimonial.
El derecho de uso persiste aunque el título de propiedad se transfiera a un tercero. "Puedes vender tu casa aunque tu ex tenga el uso, pero el comprador debe respetar ese derecho hasta que se extinga", advierte Lobo.
*Cómo funciona el derecho de uso tras la venta
El comprador adquiere la titularidad, pero no puede desalojar al titular del uso mientras este siga vigente. La duración suele estar vinculada a la mayoría de edad de los hijos o a lo que haya fijado el juez en la sentencia.
Si el uso está atribuido a un menor, el derecho se mantiene hasta que el hijo cumpla los 18 años o la edad que el tribunal haya establecido. En casos sin hijos menores, el juez puede fijar un plazo concreto, que también debe ser comunicado al nuevo propietario.
*Qué implica para compradores y vendedores
La transparencia es obligatoria: el vendedor debe informar al comprador sobre la existencia y duración del derecho de uso. Ignorarlo puede generar litigios y anular la compraventa.
El comprador, por su parte, debe valorar que la vivienda no estará libre para habitar hasta que el derecho se extinga. Este factor influye en el valor de mercado, que suele ser inferior al de una vivienda sin cargas. Según datos del Ministerio de Consumo, la propiedad de vivienda en España cayó al 63,9 % en 2022 (Propiedad de vivienda en España cae al 63,9 % en 2022, según el Ministerio de Consumo).
Para el vendedor, la presencia del derecho de uso no impide la transmisión, pero sí condiciona el precio y la rapidez de la operación. Es frecuente que los compradores negocien un descuento por la limitación de uso.
Los tribunales pueden autorizar la venta aun cuando el derecho de uso esté vigente, siempre que se garantice la continuidad del mismo. La sentencia no obliga al comprador a pagar una renta al titular del uso, aunque las partes pueden pactarlo.
En la práctica, la falta de información clara genera conflictos. Lobo recuerda que "el comprador adquiere la propiedad sabiendo que hay alguien que tiene el derecho a vivir en esa casa y que no le podrá echar hasta que ese derecho se extinga".
Los profesionales inmobiliarios recomiendan incluir una cláusula en el contrato que detalle el derecho de uso, su titular y la fecha estimada de extinción. Así se evitan sorpresas y se protege a ambas partes.
En caso de desacuerdo, el titular del uso puede acudir a los juzgados para solicitar el cumplimiento de la sentencia. El nuevo propietario, si incumple, arriesga sanciones y la posible nulidad de la venta.
*Conclusión
Vender una vivienda con derecho de uso tras un divorcio es legal, pero exige total transparencia y una valoración adecuada del impacto en el precio. Tanto vendedores como compradores deben conocer la duración del derecho, que suele estar atada a la mayoría de edad de los hijos o a lo dispuesto por el juez, para evitar litigios futuros.
Para quienes buscan información sobre la evolución del mercado inmobiliario, el reciente informe del IRPH y su impacto en hipotecas puede ser de interés (IRPH: Juez español pide al TJUE criterios para declarar abusivo el índice en hipotecas)).
Temas relacionados
Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
¿Te ha gustado este artículo?
Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.





